La Fuente de Agua Viva

 

Llamada a la intimidad con Dios

Dia 10: el martes, semana 2

 

Encuentro en silencio

Diariamente, tenemos la posibilidad de crear espacios privados donde podemos cerrar las puertas de nuestros corazones. Llevado al interior por Dios, podemos hacer el viaje al centro de nuestro ser. Ahí, libres de las muchas voces y fuerzas que buscan constantemente nuestra atención, podemos estar en silencio, quietos, a solas con nuestro Dios. En el silencio podemos permitir que Dios nos vea, nos ame. Muchas veces se nos escapa el tiempo.

En el silencio, todavía podemos escuchar «la pequeña voz» que surge desde el interior: «Paren y reconozcan que soy Dios» (Salmo 46:10), «Antes de formarte en el seno de tu madre, yo te conocía…» (Jerermías1:5; Sal 139), y «Te he llamado por tu nombre, tú me perteneces» (Isaías 43:1).

 
 

En estos momentos preciosos, la ternura de Dios nos abraza y alimenta como una madre consuela a su hijo (Isaías 66:13). Nuestros corazones se llenan de alegría y asombro. Algunas veces somos «como un niño que acaba de mamar, así está mi alma en mí» (Salmo 131:2).

Apreciamos las palabras de Meister Eckhart, que dijo «Nada en toda la Creación se parece tanto a Dios como la Quietud».

 
 

Reflexión

  • Tómate el tiempo de detenerte un poco en las citas de las Escrituras del texto que se menciona arriba.
  • Reflexiona en la frase de Meister Eckhart «Nada en toda la Creación se parece tanto a Dios como la Quietud». ¿De qué manera estas palabras hablan de mi relación con Dios?
     
 

Oración

Salmo 37: 7-9

Oh Dios, qué valioso es tu amor.
Por eso, los hijos de los hombres
hallan abrigo a la sombra de tus alas.
Se sacian con lo mejor de tu casa
los embriagas en tu torrente de delicias.
En ti está la fuente de la vida
y por tu Luz vemos la luz.

 
 

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