Misericordia,
una oportunidad
de vivir

 

Reconciliación más allá de la comunidad eclesial

Día 11: miercoles, semana 2

 

Apertura a todos los cristianos

Como una Iglesia maternal, igual que María, vamos más allá de nuestra comunidad para crear un clima que promueva el diálogo entre las personas de distintas religiones. Sabemos que para poder comenzar necesitamos poner primero nuestra casa en orden. Es esencial la reconciliación entre los cristianos que comparten la fe en Jesús. Esto significa que debemos aceptar y respetar que una fe común en Jesús tiene diferentes expresiones. Tristemente, una historia divisoria nos persigue y nos hiere. Los eventos causados mutuamente en el pasado, los cuales continúan resonando hoy en día, nos recuerdan cuán fácil es olvidar que todos somos creación de Dios y que Jesús fue y es el centro de nuestra vida cristiana. Tenemos el reto de ir más allá, a pesar del registro doloroso del pasado, para poder crear un ambiente de diálogo.

El papa Francisco recalca que el compromiso al ecumenismo responde a las oraciones de Jesús, «que todos sean uno» (Juan 17:21). Nunca debemos olvidar que somos peregrinos viajando junto a los demás. Esto significa que debemos tener una confianza sincera en nuestros compañeros peregrinos, haciendo a un lado todo el recelo y la desconfianza, y dirigir nuestra mirada hacia lo que todos estamos buscando: la paz radiante del rostro de Dios. La confianza en los demás es un arte. Jesús nos dijo: «Felices los que trabajan por la paz» (Mateo 5:9). Al realizar esta tarea, también entre nosotros, cumplimos la profecía antigua: «Harán arados de sus espadas» (Isaías 2-4).

Bajo esta luz, el ecumenismo es un aporte a la unidad de la familia humana. A través de un intercambio de dones, el Espíritu puede llevarnos cada vez más a la verdad y al bien. (Papa Francisco, La alegría del Evangelio, # 244, 245, 246)

 

Reflexión

  • ¿Creo que la fe de los cristianos en Jesucristo, que nos une, es mayor de lo que nos ha divido durante siglos?
  • ¿Qué signos de esto veo en mi relación con personas de otras denominaciones cristianas?
 

Oración

Oración ecuménica por la paz, Hermann Schalück, ofm

El mundo debe ser, según tu voluntad,
una casa pacífica y habitable para todos,
Escogiste el vecino Oriente para que él,
junto con nosotros, hiciera conocer
tu Nombre y tu Camino en numerosos lugares.
Abraham, padre en la fe de los hebreos, musulmanes y cristianos,
escuchó tu llamada
en la región que se extiende entre el Éufrates y el Tigris,
que es el actual Irak.
Prometiste de modo especial al antiguo y al nuevo Pueblo de Israel
vida y futuro.
Como mujeres y varones cristianos te agradecemos,
sobre todo, por el Señor Jesucristo, nuestro Hermano.
Él es nuestra Paz.
El vino a derribar los muros y a dar a todos, sin distinción,
vida y futuro.

Nos sentimos en comunión con las Iglesias del vecino Oriente,
Ellas dan testimonio del Evangelio de Jesús,
de la fuerza de la libertad sin violencia
y de la certeza de la Resurrección.
A todos los que te buscan en verdad les inspiraste hambre
y sed de justicia y deseos profundos de paz.

 

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