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del retiro

¡Un año con Santa
MARGUERITE BOURGEOYS!

por Louise Finn, CND

 

Seguramente recordarás que hasta hace muy poco, la educación pública como la conocemos ahora simplemente no existía. Los ricos tenían tutores; los niños de la clase media generalmente recibían educación, a precios módicos, por parte de los benedictinos (hermanas/monjes, u otras comunidades de claustro – las que permanecían dentro de sus monasterios, que eran los únicos tipos de mujeres y hombres religiosos en la Iglesia cuando Marguerite Bourgeoys estaba joven).

Entonces, ¿quién le enseñaba a las personas pobres? Es triste decirlo, pero la mayoría quedaba analfabeta.

En Troyes, en ese tiempo las hermanas de claustro de Notre Dame estaban conscientes de esto, de manera que formaron un grupo de jóvenes mujeres a quienes instruyeron en métodos de enseñanza bastante avanzados (para ese tiempo). Esta «congregación externa» fue entonces a las afueras de la ciudad donde vivían las familias pobres y les enseñaban a sus hijos en cualquier espacio donde pudieran. Aun de niña, Marguerite disfrutaba jugar a la escuela con sus hermanos y amigos, de manera que ahora que miraba con ojos nuevos, no era tan difícil visualizar este paso nuevo. Ella se unió a este grupo y ¡se metió incondicionalmente a realizar este trabajo desafiante!

Presentado por:
Congrégation de Notre-Dame
www.cnd-m.org