Misericordia,
una oportunidad
de vivir

 

Portadores de buenas nuevas

Día 34: viernes, semana 5

 

Misericordia, una oportunidad de vivir

En todo momento, a través de la fe en Jesús y los esfuerzos de vivir como Él lo hizo, tratamos de ser testimonio del amor de Dios en el mundo. En lo más profundo de nuestras mentes y corazones se encuentra el deseo de mostrar:

que aceptar a Jesús en nuestras vidas fue, desde el inicio, una invitación a entrar en una relación de amor con Él. Desde un principio deseamos que las demás personas realicen que la misma existencia de María, la madre de Jesús, fue una invitación continua de enraizar nuestro propio ser a escuchar y recibir la Palabra de Dios. La fe no es nada más que la búsqueda de Dios por parte de los seres humanos, como el reconocimiento de los hombres y mujeres de que Dios viene a nosotros; Dios nos visita y nos habla.

Sabemos que el poder de la oración, el recibir el Cuerpo y la Sangre de Jesús en la Eucaristía y los demás sacramentos son lugares de encuentro de Dios con nosotros. Sabemos que todo momento ofrece un sentido de asombro consciente que permite a cualquier persona, en cualquier momento, ver que la «realidad, como un todo, tiene un carácter sacramental para los ojos entrenados en la fe, lo que significa que la experiencia humana es un lugar importante en la auto revelación de Dios».

Al igual que una madre les enseña a sus hijos, nosotros compartimos historias que hace accesible a Dios y a Jesús. Creamos espacios para que las demás personas escuchen en sus corazones a Jesús decirles «Vengan y lo verán» (Juan 1:39).

El crecimiento de una etapa de la vida a otra requiere paciencia, ya que el crecimiento a la vida adulta nunca es lineal. Es un proyecto de toda la vida regido por la complejidad de la persona humana y la vida en general. Estamos preocupados con el empoderamiento; nos ayudamos entre nosotros a reconocer nuestras fortalezas y limitaciones.

Estamos seguros que nuestra habilidad de hablar sobre nuestra fe viene de nuestra comunión con las demás personas en el Cuerpo de Cristo. Esta unidad de fe en Jesús se une a la de nuestros hermanos y hermanas de otras denominaciones cristianas. Trabajamos fuerte para superar aquellos obstáculos que nos impiden ser una presencia de unidad de Jesús en el mundo.

Al llevar a cabo nuestra misión, sentimos que trabajamos con Dios – ayudamos a Dios a dar a luz vida nueva en Cristo en las demás personas. Meister Eckhart preguntó, «¿Qué hace Dios todo el día?» Su respuesta: «Dios da a luz. Durante toda la eternidad Dios está en la cama de parto dando a luz». De manera entonces que nuestra llamada a ser instrumentos de misericordia, ayudando a Dios a dar a luz vida nueva en Cristo es interminable.

Al surgir brotes verdes de vida nueva de las cenizas de un bosque quemado, confiamos en que los brotes nuevos y frágiles de vida que aparecen aquí y allá dentro de la comunidad eclesial se enraícen y perduren y que el Reino de Dios de paz y justicia nos beneficie a todos.

Reflexión

  • Lee lo anterior pausadamente. Reflexiona en la palabra o la frase que te habla más a tu corazón en este momento. Comparte tus sentimientos y tu respuesta con Dios.

Cómo han, estas reflexiones sobre la misericordia de estas cinco semanas:

  • mejorado tu relación con Dios, con las demás personas?
    ampliado tu visión del mundo?
  • Escoge una palabra, una frase o un pasaje de las Escrituras que mejor describa tu experiencia de estas cinco semanas. Ilustra esto de alguna manera que sea significativa para ti mientras continuas tu peregrinación de vida.

Misericordioso como el Padre
Este mándala nos conduce al corazón mismo de
nuestro ser, el lugar donde estamos inmersos en
«ese amor visceral que es la misericordia de Dios».
(Papa Francisco)

Círculo central
Dios, Padre y Madre, danos tu Hijo,
El pan que Dios da es Este que ha bajado del cielo.
(Juan 6:33)

Ríos de agua viva
para la salvación del mundo.
(Juan 7:37-38)

Tercer y cuarto círculo
Ha creado el mundo con sabiduría.
Pedimos paz al Dios de toda paz.
(Himno del Jubileo de la Misericordia)

Canten al Señor, la tierra entera.(Salmo 96)

Quinto círculo
La comunión con la Palabra simbolizada
por fragmentos de los manuscritos.
La tierra espera el evangelio del Reino.
(Himno del Jubileo de la Misericordia)

Pondré mi Ley en su interior,
la escribiré en sus corazones. (Jeremías 31:33)

Sexto círculo
Comamos de este pan, fruto de la tierra y del
trabajo del hombre, el Pan de Vida que venció la muerte.

Demos gracias al Padre porque es bueno.
¡Es eterna su misericordia!
(Himno del Jubileo de la Misericordia)

 

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