Misericordia,
una oportunidad
de vivir

 

Instrumentos de reconciliación

Día 6: viernes, semana 1

 

Diálogo, el corazón de la reconciliación

Todos necesitamos tomarnos el tiempo para hablar con las demás personas si realmente deseamos una reconciliación. Margaret Wheatley al escribir sobre las ‘conversaciones’ dijo: Escuchar nos acerca, nos ayuda a estar más completos, más sanos, más sagrados… La escucha crea una relación. Nos acercamos el uno al otro.

Entonces es importante que tomemos tiempo para tener conversaciones donde podamos dejar ir nuestros intereses para escuchar los sueños, las alegrías, las penas, los temores que llevamos en nuestros corazones. Estas conversaciones profundas se convierten en prioridades mientras llevamos a cabo nuestra misión como una Iglesia maternal. Con el tiempo, aprenderemos a apreciar las diferencias entre los miembros y comprender las razones para tener diferentes posiciones teológicas. Llegaremos a entender que existen muchas maneras para expresar la centralidad de la fe de Jesús en nuestras vidas. Tenemos la confianza que un día, los dones del Espíritu – y no de género – llamarán a hombres y mujeres a un servicio de liderazgo en la Iglesia.

Ser instrumentos de reconciliación es compartir el trabajo de María de reunir a todas las personas «en un solo corazón y una sola alma» (Hechos 4:32). Nos podemos alegrar con las demás personas porque «vivir de acuerdo a la vocación que han recibido, ser humildes, amables, pacientes y soportarse unos a otros con amor, mantener lazos de paz, y permanecer unidos en el mismo espíritu» (Efesios 4:1-3), es el corazón de nuestra llamada para ayudar a Dios en el ministerio del perdón, de la sanación y de la reconciliación. Somos socios en esta misión.

Reflexión

  • ¿Me siento cómodo con personas que tienen posiciones diferentes a las mías en lo que se refiere a Dios, Jesús, la Eucaristía, la Iglesia O me reúno solo con aquellas personas que piensan igual que yo?

San Pablo dice: «Mantengan entre ustedes lazos de paz, y permanezcan unidos en el mismo espíritu» (Efesios 4:3).

  • ¿Qué impacto tiene esta declaración en mí con relación a mis relaciones?
  • En nuestro mundo lleno de conflictos religiosos y políticos, ¿creo yo que una cultura de diálogo, conversaciones del corazón, tiene la posibilidad de acortar las diferencias, construir una coexistencia pacífica?

Mi oración personal…

 

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