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¡Vivir su alegría!

Hay en plena ciudad de Montreal, una casa especial, que lleva el bonito nombre de «comunidad Vita-Joie». Cuando las hermanas de la Congrégation de Notre-Dame se instalaron al 2009, era para acoger a dos nuevas candidatas, Andrée Maheu y Violaine Paradis. La vocación de la casa ha evolucionado para seguir el proceso de las jóvenes hermanas y llego a ser el noviciado. Ahora que Andrée y Violaine son profesas temporales, la misión de Vita-Joie se adapta una vez más para ser una comunidad intercultural e intergeneracional. Siete hermanas viven allí, compartiendo las alegrías y los desafíos del diario vivir, unos horarios particularmente apretados y una extraordinaria vitalidad. 

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Dos hijas de Marguerite

Hermana Lorraine Caza entró a la Congrégation de Notre-Dame en 1958. Hermana Marie de Lovinfosse hizo profesión en 2004. Mucho más de algunos cincuenta años que separan su entrada en religión, estas dos teólogas tienen muchos puntos en común. Reunidas el tiempo de un diálogo, ellas comparten su visión de la vida religiosa, el carisma y la misión de la Congrégation de Notre-Dame, sus esperanzas y desafíos por el siglo 21.

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En busca del corazón de Marguerite Bourgeoys Atsuko Nakamoto, CND

Marzo de 2013

Yo soy una hermana de la Congrégation de Notre-Dame (CND). El 1 de abril de 2013 salí del Japón para realizar una misión de un año como miembro de la Comunidad Internacional ubicada en la Casa Madre en Montreal.

Primero, permítanme introducirles brevemente la historia de la CND en Japón. Fue en 1932 que cinco hermanas francocanadienses cruzaron el océano Pacífico a petición de un Obispo Dominico canadiense encargado de la Iglesia Católica en el distrito de Tohoku en Japón. Las hermanas establecieron su misión en la ciudad de Fukushima, un pequeño pueblo agrícola ubicado 240 km al noreste de Tokio. Aunque las hermanas de habla francesa casi no podían comunicarse con la población local, fueron acogidas amablemente por el pequeño grupo de católicos así como por los no católicos, sin importar su religión.

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