Your browser is not Javascript enable or you have turn it off. We recommend you to activate for better security reasonSAN JUAN BAUTISTA

Acogida > Noticias > Artículo

SAN JUAN BAUTISTA

Ercilia Janeth Ferrera Erazo, CND

Podemos hablar de varios momentos en la Vida de este gran profeta, como ser, El Anunció a Zacarías de que sería Padre de Juan, el Nacimiento y los signos que acompañan su nacimiento, el encuentro de Jesús con Juan y su bautismo, los discípulos de Juan que siguen a Jesús, y por último la muerte de Juan El Bautista.

¿Qué tiene de fuerza y mensaje la vida de Juan para nosotras y nosotros hoy? ¿Qué mensaje de esperanza y vida nos da en este hoy concreto del país?

Veamosmoslo detenidamente:

Lc. 1, 5 – 7. 11 -14. 18 – 20 “Un ángel anuncia el nacimiento de Juan Bautista”

El texto nos ubica en un tiempo concreto – “Siendo Herodes rey de Judea, vivía un sacerdote llamado Zacarías… y su esposa eran descendientes de una familia de sacerdotes.  Ambos eran personas muy cumplidoras a los ojos de Dios y se esmeraban en practicar todos los mandamientos y leyes del Señor.  No tenían hijos, pues Isabel no podía tener familia, y los dos eran ya de edad avanzada”... La vida nos pone en situaciones y contextos donde a veces todo parece perdido, sin esperanza, y la vida se nos puede convertir en rutinas, cumplimientos, desesperanzas, pero Dios acompaña de cerca estos procesos, acompaña la vida, acompaña la historia y decide transformarla, decide actuar.

¿Qué situaciones y personas nos roban la esperanza?, nos quitan la vida? ¿es que hay situaciones en la que todo nos parece perdido?  La promesa de Dios es siempre la misma, y no cambia a través del tiempo, Dios está siempre atento, y nos sale al encuentro por medio de personas, de acontecimientos que también nos cambian la vida, nos destantean y nos invitan a salir de nuestras rutinas y mundos pequeños, para ver más allá, para dar un paso más en la fe, en la esperanza, en el compromiso con la vida.

“En esto se le apareció un ángel del Señor, de pie, al lado derecho del altar del incienso.  Zacarías se turbó al verlo y el temor se apodero de él.  Pero el ángel le dijo:  No temas, Zacarías porque tu oración ha sido escuchada.   Tu esposa te dará un hijo y le pondrás por nombre Juan, será para ti un gozo grande, y muchos más se alegrarán con su nacimiento… porque este hijo tuyo será un gran servidor del Señor”...

Hoy también hay personas que nos alientan, que nos hacen caminar, que nos hacen avanzar hacia la construcción de la comunidad, a propuestas inesperadas, a la creatividad compartida…hoy también el miedo se apodera de nosotras y nosotros, nos paraliza, nos hace poner condiciones, nos estanca; y de nuevo la promesa como en tiempos de Zacarías, “Tu oración ha sido escuchada”, por allí nos encamina Dios, y nos escucha, ¿es que tenemos esa certeza y seguridad que Dios va haciendo camino con nosotras y nosotros, hace camino con nuestro pueblo con todo el sufrimiento y amenazas que vive cotidianamente?

El Señor alienta a la alegría y a la esperanza, y de nuevo a creer en imposibles, los imposibles de construir lo comunitario, de salir de nuestros Yos, para ir hacia el tú y crear el nosotros y nosotras que posibilita los cambios.  Como Zacarías e Isabel ponen de su parte para hacer surgir la vida de Juan, su hijo y Dios acompaña y vivifica esta soledad, esta imposibilidad, esta aparente vejez e infertilidad.

“Zacarías dijo al ángel: ¿Quién me lo puede asegurar? Yo ya soy viejo y mi esposa también. El ángel contesto: “yo soy Gabriel, el que tiene entrada al consejo de Dios y he sido enviado para hablar contigo y comunicarte esta buena noticia.  Mis palabras se cumplirán a su debido tiempo, pero tú, por no haber creído, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que todo esto ocurra”.

Si nos adentramos a profundizar esta parte del texto, ¿Cuántas veces damos nosotras y nosotros la misma respuesta de Zacarías…¿quien me lo puede asegurar?, Si, quien nos asegura que las cosas, las situaciones pueden cambiar, pueden mejorar, pueden darnos una mirada diferente, sobre todo cuando el panorama es tan oscuro y sombrío, que nos roba el aliento; ¿Cuántas veces podemos nosotras y nosotros decir lo mismo, yo ya soy viejo y mi esposa también? Es decir, ya estamos cansados, cansadas…de que nada cambie, de que todo siga lo mismo, de no encontrar salidas o propuestas…. Pero, Dios envía a su Ángel Gabriel a anunciar Buenas Noticias, ¿quiénes son hoy en esta realidad esos ángeles, esas personas que nos están dando Buenas Noticias?, ¿que estan alentando la esperanza, el caminar, que alientan la vida?, porque Dios ha optado hacer su obra y hacerla con los sencillos, los pobres, y lo seguirá haciendo, esa es su manera de acercarse, de comprometerse, de darnos luz, de generarnos esperanza y posibilidades nuevas.

¿Qué nos imposibilita creer y nos enmudece, nos silencia?  ¿Qué está sucediendo en nosotras, nosotros, en nuestras comunidades, barrios, ciudades que indican lo contrario?, que nos dicen que hay vida que se mueve, y que como al ejemplo de la familia del Juan el Bautista, comienza con poquitos, comienza con creerle a Dios, comienza con asumir responsabilidades e implicarse en lo cotidiano, en lo comunitario, salir de nosotros y nosotras mismas para generar caminos alternativos, caminos de fe, caminos de justicia, caminos de construcción, y de conciencia, caminos de novedad y creatividad.

Que la Buena Nueva que recibimos hoy nos transforme y nos haga creerle a Dios que ha tomado parte por los débiles, los pobres y sencillos.

 

Vuelta al índice precedente Todas las noticias
© Tous droits réservés Congrégation de Notre-Dame, Montréal, Québec, Canada