Your browser is not Javascript enable or you have turn it off. We recommend you to activate for better security reasonExperiencia de Violaine Paradis CND

Acogida > Noticias > Artículo

Experiencia de Violaine Paradis CND

Violaine Paradis, CND

¡Desde hace tres meses!

Me alegro de poder compartir con ustedes algunas noticias después mis primeros tres meses in Honduras. Gracias a Sandra Margarita por la invitación!

Primer mes: “feliz como una lombriz”! qué gran alegría para mí de llegar en Honduras al fin! Y además en el mes de la familia, que bendecida coincidencia! Como eso me sentí, acogida por una familia, primero la de mis hermanas de la Congregación! Y también la familia de este pueblo que aunque no la conocía, me había preparado todo una fiesta de acogida. Las hermanas en el aeropuerto, las jóvenes del jardín con una fogata y una bonita oración, y también bailamos! Poco días después, los jóvenes de la parroquia con Mariana me han hecho una sorpresa! Wow! Pude sentir la hermandad y también las necesidades de los jóvenes y ver que hay mucho que hacer. Que más…¡hay tantas cosas! Pude vivir mi primera celebración de la palabra con mi compañera María José, sentir la acogida también de la gente allá. Hablando de la Palabra, eso es un gran descubrimiento para mí, sentir y vivir que el Cristo, también está en su Palabra, que es la vida. No puedo vivir la eucaristía cotidiana aquí pero el contacto con la Palabra de Dios, es mi comida espiritual y esencial. Estoy acercándome más y más a esa Palabra sagrada y me da vida.

Este primer mes fue un tiempo también para acostumbrarme al calor! ¡Que gran calor! Me gusta el calor pero nunca había sentido tanto calor húmedo! Me he adaptado a vivir la movilidad cotidianamente, los cambios de horario, los imprevistos... como acompañar a Mónica en su prueba de salud, velar por ella. Abrir mis ojos sobre la realidad…lo que planificamos nunca o raramente se va a realizar así! Estar lista a vivir todo. Pude vivir eso de cerca en este primer mes.

El segundo mes: “Acercarme y arriesgarme”. Para seguir con lo acostumbrado, participé en la limpieza a la casa de “El Mirador”, vivir la solidaridad, la comunión en esta realidad, Ver de cerca como el agua es pura vida! El primer día de la limpieza, no había agua en las llaves, había que sacarla del tanque y ponerla en la pila!! Una experiencia memorable… Reuniones del equipo de la pastoral juvenil, mirar las necesidades otra vez, descubrir poco a poco la manera de hacer, de escuchar, de participar, involucrarme y al mismo tiempo velar por mis energías. En la primera visita en las aldeas con Mariana, estuve en contacto con la gente muy sencilla y tan abierta y amable. Ver como la formación del IFHIM, ayuda mucho a la gente a crecer, a tomar conciencia de sus valores y capacidades, a arriesgarse.

El 15 de septiembre, ir a ver el desfile en el centro, maravillarme ante la creatividad de los jóvenes, sus dones. Animar un taller con las mujeres de las aldeas sobre el Magníficat en nuestras vidas. Bonita experiencia de verlas entrar en la dinámica y también compartir sus propias experiencias de Magníficat. Hace tiempo que quería hacer eso con un grupo de mujeres… También en esta experiencia he podido ver que mi español está mejorando.

Tuve que viajar a Amarateca el 21 para un encuentro entre junioras y también descubrir la región, descansar un rato. Fue bonito compartir con Mónica, Idalia y Sofía sobre “las llamadas desde América latina como aporte a la reconfiguración del juniorado”. Que gracia de poder reflexionar y poner nuestro atención sobre esta realidad y para mi enriquecerme con un nuevo punto de vista. Otra vez mi ser estuvo abierto a todo otro mundo, otra realidad que va enriquecer mi vida, mi experiencia de juniora, mi relación a Dios y a mis hermanas, a la sociedad, nuestro mundo. También tuve la oportunidad de sembrar un árbol de café en nuestro terreno.

En Tegucigalpa pude visitar a la Virgen de Suyapa, nos encontrarnos con la familia de Chila, fue una experiencia para vivir la solidaridad, la familia comunitaria. Disfrutar de estar cerca de Suyatillo, para visitar a Emelí y Sofía allá. Gran alegría de encontrarlas y también la mamá de Sofía doña Herminia, rico el pan de la mamá!

El tercer mes: “cumpleaños y gratitud”. Ese mes se fue tan rápido, es como si no le ví!! El mes de muchos cumpleaños, primero el de Martha, después Idalia y el mío y el de Claudia! Qué bonito de levantarme al sonido de las mañanitas, de recibir llamadas y una muy linda tarjeta de las chicas del jardín, un pastel de Mirian, también pude visitar a los prisioneros en la Cárcel de S.B. Sentir la soledad, la marginación y también agradecer a Dios el poder acercarnos a ellos y ellas, de compartir de nuestras vidas, con ellos, compartir ese amor tan precioso de Dios. Manejar en las

calles de Santa Bárbara, estar muy agradecida a Dios por esa oportunidad de poder ayudar la comunidad para las diferentes actividades. También vivir una excursión con un grupo de jóvenes a Pulhapanzak, una cascada muy bella, disfrutar de este día para rezar en la naturaleza. Participar e involucrarme en una venta de carne asada organizada por la pastoral juvenil S. B. para recolectar dinero para un campamento-retiro.

Con las jóvenes del jardín, Mirian y María, preparar y vivir la reunión de los padres y madres de familia el 21. Con los padres de familia trabajar en el solar del jardín, ordenar la madera. En la noche, vivir una oración cerca de una fogata y bailar con las muchachas. Dar gracias a Dios por este día lleno de gracia, de convivencia, de alegría. Y desde el 22 de octubre, con Martha y Mónica Giroux, hacer una gira turística y comunitaria en el Salvador y Guatemala. Hemos pasado un día y media en San Salvador con Luisa, Carmela y Silvia. En poco palabras: comimos ricas pupusas, corazón muy tocado para la visita donde paso Mons. Romero, el lugar de su martirio, rezar en comunión con los mártires de hoy, rezar por mis hermanas aquí en la región, el don de sus vidas por la gente. He descubierto también el centro Mons. Romero y la otra horrible y sagrada historia de los mártires de la UCA. Salimos de san salvador a la hora de la merienda de la mañana dirección: Guatemala. Que alegría de encontrar Sandra y Cristina, de descubrir la casa de formación de la CND aquí en América Central. Después un día de descanso, fuimos a la migración para renovar mi permiso y allá descubrimos que debería salir del “plan trifino” o cuatrofinio!! (Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala) para hacer la renovación…Salir a Mexico, Belize o Costa Rica. Antes de regresar a la casa decidimos ir a visitar la catedral de Guatemala y el mercado central.

Para ir resumiendo! Salimos de madrugada el 26 para ir a la frontera de México con Martha y Sandra. Que solidaridad sentí de la parte de mis hermanas! Gracias a Dios, la familia de Martha nos ayudó mucho para saber cuál eran las carreteras más seguras, cambiar quetzales en pesos, a saber si hay buenos lugares para dormir en caso que deberíamos quedarnos en Hidalgo. Después de un pequeño pero muy cariñoso descanso en la casa de doña Martha, fuimos a la frontera de Tecún Umán. Llegamos a las 12.30 a Hidalgo, ciudad frontera en México, regresamos a las 2pm en Guatemala con un permiso de 90 día para quedarme en Guatemala, Honduras el Salvador!! Ouf!!

Gracias a Dios! Gracias a mis hermanas que decidieron acompañarme en esta gran aventura! A mis hermanas que rezaron con nosotras para que todo salga bien. Si, estos tres meses fueron toda un bautismo! Toda una etapa de aprendizaje de la cultura, de los corazones muy solidarios de cada persona que encontré, de los cambios y la planificación espontanea, que veo las necesidades. 

 

Vuelta al índice precedente Todas las noticias
© Tous droits réservés Congrégation de Notre-Dame, Montréal, Québec, Canada