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La vocación: un impulso de amor hacia Dios

Me siento interpelada en lo más hondo de mi ser. Camino un paso a la vez hacia esa Luz que me atrae. El camino se revela… llegar a ser hermana en la Congrégation de Notre-Dame, es escuchar ese llamado que resuena en mí, osar abrir mi corazón…

Las hermanas de la Congrégation de Notre-Dame celebran el diario vivir en la alegría, la sencillez y el amor. Continúan la obra de la educación liberadora de Marguerite Bourgeoys y llevan la antorcha de una tradición vanguardista ¡de 350 años! Actúan concretamente para construir un mundo mejor y juntas superar con ánimo los desafíos que se presentan.

En el seno de la Congrégation de Notre-Dame, rezo, profundizo mi fe y descubro por medio de la espiritualidad de la Visitación la importancia del encuentro, de la escucha, de la presencia.

Aprendo a conocerme, me implico y me desarrollo. Colaboro en un proyecto más grande que mi misma. Mi participación cuenta y mi voz se añade a las de todas las hermanas que me precedieron y que me seguirán.

«Comparo esta comunidad a una parcela en un jardín grande (...) Tan pequeña como es, no deja de ser una de estas parcelas que el Jardinero se ha reservado para poner una cantidad de plantas y de flores que estando en esta pequeña parcela, son todas diferentes en color, en sabor, en olor».

Escritos de la Madre Bourgeoys p. 74

¿Cómo reconocer mi impulso de amor hacia Dios?


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